dimarts, 3 de novembre del 2020

Tiempo de despedidas

El tiempo no pasa en balde, ni para nosotros ni para los objetos. Y es que toca decirle adiós a una de las herramientas que me ha acompañado durante casi quince años:




Pues sí, es un destornillador múltiple en el que he usado la punta plana gorda, la pequeña y la de estrella. Algun compañero me decía que dónde iba con este destornillador de pacotilla, que se me iba a romper....però cuando vas por ahí con tu portátil sabes que por más ligero que sea (y a veces mis portátiles no lo han sido), también llevas un cargador, un par de cables de red, una libreta, tornillos, un par de móviles (el personal y el del trabajo) y a menudo un router, switch o algún otro trasto. Para mi, que fuera pequeño era importante.

Y es que si este destornillador hablara....he montado cosos muy bonitas en el Departament d'Interior de la Generalitat, en la Diputación de Barcelona, en Loto Catalunya, en Ports de la Generalitat, en Hidrocantábrico, en una formación de redes en Rio de Janeiro, en Bassols Energia, en las Centrales Nucleares de Ascó y Vandellós, en la Universidad de Barcelona, en el Hospital de Bellvitge (cómo pesaban los dichosos Catalyst 6500), en el Metro de Barcelona, en BSM, en Abertis, en el Banc de Sabadell. Más de una vez, cambiando algún switch, me he acordado de la madre del instalador....no hace falta atornillar las cosas a prueba de hurto...¡basta con que el trasto quede bien sujeto!

Y al final, ¿dónde murió mi destornillador? Pues en mi casa, sacando la tapa de una caja de registro para ver si podia tirar un cable de red desde el salón hasta una habitación.
He buscado un destornillador parecido, pero no lo lo he encontrado. Tendré que llevar el típico de estrella además de el plano...una pena.